Top
 

Blog

Fauna de Gimnasio. La Sra. María IV. El bono de las pelotas.

”El bono de las pelotas».

Autores:

Marta Audi.  @campanilla_fitness
Josean Sancho. Entrenador ECN . @joseansancho

» EL BONO DE LAS PELOTAS»

Y fui madre. A lo que eran mis ilusiones por mejorar mi aspecto físico, ahora se le sumaba, ni más ni menos que la crianza de mi retoño. Tras una cesárea urgente, con un bebé prematuro, pasamos a tener necesidades muy básicas. Más que tener un culo bonito, quería dormir una noche entera, poder comer sentada, ir al baño sin interrupciones o tomar una ducha caliente de las de antes, de las que daban para usar champú, acondicionador o incluso una mascarilla hidratante. Ya ni pensar en el secado y el planchado del pelo, mejor nos secamos al aire y nos hacemos un moño.

Pude  cogerme una excedencia por maternidad y quedarme en casa durante meses. Pasaban los días y las rutinas se enquistaban: el aseo de la mañana, hervir las verduras para el puré, secar los bodies al sol…

Salir a comprar el pescado y la fruta fresca se convierten en las actividades TOP del día, no porque impliquen andar, sino para poder charlar con alguien que conteste con algo más que monosílabos o pedorretas.

Los menús de la dietista van tomando mejor forma: huevos, legumbres, pollo, ternera, verdura fresca…, eso sí, a la hora de la elección en el supermercado: con una mano mece el carro, con la otra estudia las etiquetas. Creo que alguna vez,  me sorprendí  a mí misma meciendo el carro de la compra, a Dios gracias, que al menos, nunca llegué a pasar a mi hijo  por el código del barras  de la cajera.

Tanto paseíto nos dejó descubrir una tienda fitness a dos esquinas. El dependiente animó lo suyo: “la de cardio que te pegas empujando el carro”. María no entiende nada, ¿de qué cardio habla? ¿De correr empujando el carro?; Marta toma nota y de nuevo, pasados los meses suma a su dosis de piscina, el intento de hacer elíptica. A pesar de tener las plantas de los pies dormidas, “la motivada” insistía en acabar el tiempo recomendado, veinte minutos, pues dicen que es a partir de entonces que se inicia la quema de grasas.

Tras meses pensando que lo que hacía no servía de nada, Marta se tomó la decisión de la compra de un bono con una entrenadora personal: diez sesiones por el módico precio de quinientos euros. Esto debe ser muy TOP, por el precio queda claro que esto se lo toman muy en serio.

De serio solo había el conserje de la entrada, pues más que un bono de entrenamientos eso fue un viaje del  inserso.

Tras un calentamiento de 10 minutos en la cinta o la elíptica, venía la mini-sesión de movilidad. Hacer el gato, estirar las cervicales, brazos hacia delante, brazos hacia atrás…Marta no las tiene todas, no soporta que le hablen mientras entrena, “joder María esto vale una millonada, no estamos para charlas. Cállate y que la entrenadora se centre en meterte caña”.

Hechas unas sentadillas sin peso, algo de bíceps con mancuernas, cargar un saco de cinco quilos para hacer zancadas por la sala, la preparadora tomó el riesgo de sentarme en una máquina ASISTIDA. La de abductores, la de glúteos y la de abdominales, de las cuales aun, tres años y medio después, sigo esperando resultados.

Y como no, ¡Las pelotas! abdominales con pelota, movilizar la pelvis con pelota, equilibrios con la pelota, estiramientos con la pelota,…¿qué parte de quiero dejar de ser una parturienta no hemos entendido!? ¡Estoy de ser madre hasta las pelotas! ¡No estoy enferma, joder!

 Tras la excursión a la zona de máquinas asistidas pude saber que las cuerdas que cuelgan del techo con dos agarres,  tienen un nombre que te hace pensar que haces algo super divino. TRX, Total Body Resistance-Exercise, que viene a ser lo mismo que intentar aguantar tu propio peso en suspensión.  No digo que no me costara, pero pronto entendí que eso era algo básico que podía reproducir yo sola sin la necesidad de gastarme quinientos euros. Me asombraba no acabar de entender la sofisticación de tener que pagar un entrenador.

No entendía dónde estaba la complejidad del asunto, cuáles eran los secretos jamás rebelados a los que yo tendría acceso. A ver señores, sin menospreciar a nadie, me parecía siendo más compleja la técnica de mi mano tocando el piano que lo que estaba haciendo moviendo todo mi cuerpo. !Si ESTO es el tema, pues creo que puedo hacerlo yo sola!, y así fue.

Dejé el bono “pelotudo”, que diría un argentino, a falta de dos sesiones.

Si de hacer el mono se trataba, nada como youtube para copiar a otras monas.

Mi incursión al mundo de las redes me tuvo más que entretenida muchos meses. Saqué conclusiones propias «de lo que debía» ser un buen entreno.

El metabólico, el HIIT, el cardio en ayunas, el batido post entreno, el hip trust, ¡el mejor ejercicio para glúteos! ¡Power explosive! ¡Sergio Espinar! Un empache de información para la listilla novata, que, con garra y ganas, y dando palos de ciego, tragándome todos los mitos y leyendas del fitness, añadió a su piscina y a la elíptica de los pies dormidos, una sesión semanal de un mix de lo aprendido tanto en sala como en youtube.

…Ir a capítulo siguiente. (En breve)

…Ir a capítulo anterior.

No Comments
Add Comment
Name*
Email*
Website