Puesta a Punto Natural

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La preparación comienza el primer día que pisamos un gimnasio tras haber decidido, poner punto y final a nuestras inseguridades. Yo fui uno de tantos chicos (también chicas), que no se encontraba conforme con el físico que tenía. Fue a la edad de los 15 años (en el momento en que escribo estas líneas tengo 35) cuando me apunté en el gimnasio de mi pueblo. 

Al principio, la mejora continua fue una constante en mí: mejoré mis capacidades físicas, mi apariencia corporal, mi autoestima etc. Este estado de gracia se prolongó por varios años, unos 4 o 5, aunque la curva de productividad fue sucesivamente menguando a medida que pasaba el tiempo. Para entonces, el mundo de las pesas ya corría por mis venas y aunque el estancamiento llamó a la puerta, no deje que me frustrara y mantuve el entusiasmo por esta afición que ya era parte integrada en mi vida.

Continuaba confiando en que, de alguna forma u otra, aún podría mejorar. El caso es, que desde los 20 a los 28 años no hubo cambios, ni en cuanto a aumento de masa muscular se refiere, ni en rendimiento deportivo relacionado con las pesas y la fuerza. 

Finalmente me resigné. Había admitido como cierta, la difundida creencia limitante de la meseta máxima alcanzable de forma natural y el condicionante genético innato en cada individuo. Entonces apareció. ¿Quién apareció? No seáis impacientes y seguid leyendo. Al principio adopté una actitud escéptica. Pensaba que no sería más que un método como otro de tantos que ya había aprendido de forma empírica y no me había dado resultados significantes, más allá de las adaptaciones que conseguía a los nuevos ejercicios o protocolos.

Dichas adaptaciones, escuetamente explicado, eran motivadas porque era un novato en tal movimiento o tal protocolo, retornando en poco tiempo al estancamiento y no habiendo ganado ni un solo gramo de tejido muscular. Sin embargo, esta vez percibí desde el principio que todo era distinto.

Con el misterioso ente aparecido que mencione anteriormente empecé a estudiar cosas que nunca había tenido muy en cuenta como por ejemplo sobre cargas progresivas, supercompensación, técnicas de intensidad, programación semestral ¿semestral he dicho? ¡Anual e incluso decenal! Por fin os revelaré quien apareció y me enseño todas estas cosas y otras muchas que han cambiado por completo el curso de mi vida atlética como levantador de peso, fue Roberto Amorosi, fundador de la ECN (Escuela de Culturismo Natural).

La decisión

Una de las tantísimas cosas que aprendí en ECN y la que vamos a tratar en este artículo fue, como prepararse para una competición de culturismo sin usar sustancias dopantes y conseguir un estado de forma asombroso. 

Hay un detalle esencial que debemos tener en cuenta, este es, que la competición de culturismo tiene que ser una consecuencia de nuestro desarrollo como atletas y no el objetivo.

Cuando nos subamos a una tarima, con la preparación que esto conlleva, tendremos que tener la madurez suficiente para ello, tanto física como, como emocional. Todo esto porque alcanzar un porcentaje adecuado para participar en una competición de culturismo no le va a hacer ninguna gracia a nuestro organismo. Este interpretará que el porcentaje de grasa tan sumamente bajo, es una situación de alarma, escasez, riego para la vida… y hará todo lo posible porque desistas en el intento. De ahí que cuando lleguen las “vacas flacas”, y tu ser te empiece a fastidiar de maneras que antes nunca habías experimentado, seas capaz de pasar por todo ello con el menos número de turbulencias posibles.

Pero tranquilos eh, que no todo es tan negro como lo he pintado en este último párrafo. Todo lo anterior se manifiesta al final de una preparación y de forma y niveles diferentes según el individuo en cuestión. A continuación, describo unas condiciones favorables para una puesta a punto con el objetivo de participar en una competición de culturismo:

  • Varios años de entrenamiento con pesas.
  • Alimentación saludable.
  • Composición corporal adecuada (no excesivo porcentaje graso y buena cantidad de masa magra).
  • Entorno metabólico apropiado (capacidad para ingerir una mínima cantidad de Kcal en estado normo calórico sin subir el porcentaje graso).
  • Entorno personal estable.
  • Entorno laboral estable.
  • Sueño estable y suficiente.

Todas estas variantes deben de ser nuestro estilo de vida sin suponernos un esfuerzo añadido.

Manos a la obra

Vamos al grano. Tras un análisis de las variantes descritas en el apartado anterior, el primer paso será establecer un calendario preparatorio. Este será nuestro mapa a seguir semana a semana hasta el día de la competición. El mismo debe darnos la información relacionada con el peso actual-peso objetivo, % graso actual-% graso objetivo, kcal actuales-kcal a ingerir, peso a perder semana a semana y % graso a perder semana a semana.

Como aspectos a destacar, mencionar que la perdida de grasa no será lineal. Habrá con mucha probabilidad deslices inesperados, tendremos semanas de descarga de dieta y al final de la preparación, justo antes de la competición preveremos unas semanas de reconstrucción metabólica. Todo esto tendremos que tenerlo en cuenta a la hora de elaborar nuestro calendario de competición.

Dependiendo de la categoría de culturismo en la que participemos y del punto de partida de la preparación, necesitaremos un determinado tiempo. Supongamos que partimos de un % graso aproximado de 13% y que vamos a participar en la categoría bodybuilding.

El tiempo aproximado para la preparación sería en torno a 7 u 8 meses. Menos supondría acelerar demasiado la perdida de grasa, aspecto nada aconsejable si queremos alcanzar el punto deseado evitando al máximo el estancamiento. Más tampoco sería la estrategia más acertada, ya que no debemos mantenernos en el punto de competición demasiado tiempo. Esto porque no es un estado óptimo para nuestro organismo hormonalmente, psicológicamente etc.

No os preocupéis, después de la competición vuestro estado volverá a ser idóneo. Si sois escépticos en este sentido podéis visitar el perfil en RR.SS. del maestro Roberto Amorosi donde, a sus más de 40 años, tiene publicadas decenas de analíticas antes, durante y después de sus preparaciones para competir

Coser y cantar

Ligero déficit calórico, el calendario marcha sobre ruedas. Los pliegues bajan, el peso corporal baja, el hambre se mantiene estable, la situación deportiva también. Incluso voy por delante del objetivo marcado en el calendario preestablecido. Si llego a saber que era tan sencillo como bajar dos o tres centenares de kcal me había planteado mucho antes una definición extrema.

Pero amigos, pasan dos, tres, cuatro meses, y la situación no es la que era al principio. El hambre se hace evidente. El estado anímico comienza a decaer y el entorno deportivo también. Ya no me apetece ir a entrenar y los entrenos se me hacen cuesta arriba. Me cuesta mantener las marcas en los ejercicios.

Comienza la batalla

Ahora es cuando comienza la parte dura, la parte estoica de la preparación, la que sacará a relucir la pasta de la que estamos hechos. Y es que, aunque a algunos les cueste reconocerlo, todo el mundo no está preparado para lo que se viene. Recordar que no estamos hablando de una definición veraniega. El apreciado six pack hace ya tiempo que estará luciendo para la mayoría de los futuros competidores que pasan por esta fase. Pero ese no es el objetivo ni por asomo. Y menos para la categoría elegida.

La calidad del sueño se ha mermado, a causa de la subida del cortisol, hormona sensible al estrés. Estrés, que por muy bien que lo hagamos, el hambre, la fatiga y el forzar al organismo a un estado que él interpreta ser de riesgo, se verá implementado. La sensación de hambre será una constante a lo largo de todo el día. El estado anímico entra en modo montaña rusa, es normal que estés sumamente feliz y pocos instantes después te sientas decaído. Punto clave es, que para nada te verás en un estado de forma imponente, pues aparte de la visión subjetiva propia condicionada por semejante fluctuación anímica, el músculo se encuentra depletado de glucógeno, lo que le otorga un aspecto blando y vacío.

No entraré mucho en detalle, ya que se haría muy extenso y no es el objetivo de este artículo, explicar el magistral seminario de puesta a punto natural de ECN.

Pero es clave llevar a la práctica detalles bajo mi punto de vista claves como es elegir una estrategia alimentaria idónea en este momento, donde los vegetales y alimentos poco densos sean la base de nuestra dieta. Esto nos ayudará a paliar en cierto modo la hambruna padecida, al llenar el estómago y mandar este la señal al cerebro pertinente de llenado. Pero no irá mucho más allá de unas decenas de minutos, pues otras hormonas se encargarán de fastidiarnos, mandándole al cerebro señales de que hay que seguir comiendo ¡Menudo diablillo nuestro organismo! Quiero dejar un aspecto claro en este punto y es que, habiendo seguido el plan establecido y planificado, las kcal mínimas a alcanzar en la preparación, serán mucho más altas de lo que podáis estar imaginando algunos.

No se trata de estar pegando hachazos en la dieta continuamente, sino de ir engañando a nuestro organismo para que no baje el metabolismo, aunque habrá momentos en los que sí que tengamos que o bien aumentar el gasto calórico, o reducir las kcals.

De esta forma irán transcurriendo las siguientes semanas, donde implementaremos estrategias de diferente índole. Estas nos permitirán ir poco a poco ganándole la batalla a nuestro ser. Semana a semana, si todo va bien y somos capaces de salir victoriosos de la batalla contra nuestro ente, iremos acercándonos cada vez mas a la siguiente fase de la preparación.

Dislumbrando la meta

Amigos, sacad pañuelos, secaos las lágrimas y sonaos la nariz. Se acabó el sufrimiento (no del todo, pero casi). 

Se acerca la fecha de la competición, nos encontramos aproximadamente a 4 o 6 semanas del día señalado para subir a tarima. Si es la primera vez que nos preparamos, sería completamente normal no haber acertado con los tiempos y tener que alargar alguna semana más la anterior fase antes de adentrarnos en esta nueva fase, a la que llamaremos fase de reconstrucción metabólica. Pero habiéndonos empapado bien de las enseñanzas de la ECN, la probabilidad de error se reduce exponencialmente, todo sea dicho.

Hemos alcanzado un % graso realmente bajo. Los puntos críticos de nuestro cuerpo, que habremos ido chequeando durante la preparación, han alcanzado la medición pautada para la fecha. Aun estando en él % graso más bajo que en nuestra vida hayamos alcanzado, nuestro aspecto y estado anímico ni de coña es el idóneo para subirnos en una tarima. Y este es el momento en el que muchos competidores meten la pata. Roberto Amorosi, lo explica y deja bien claro, y estoy totalmente de acuerdo con él y su método.

Hay que prever, si o si, y aquí me pongo firme, jejeje, unas semanas previas al campeonato, donde buscaremos alcanzar, ahora sí, el mejor aspecto que nunca hayamos logrado. A grandes rasgos, en estas semanas lo que tendremos que hacer es una subida paulatina de las kcal ingeridas. El sustrato energético diana en este momento serán los carbohidratos, pero las grasas y proteínas también juegan un papel importante, sobre todo alcanzado cierto umbral de carbohidratos. Este aumento de comida, irá llenando nuestros vacíos depósitos de glucógeno. Se nos irá viendo cada vez más “llenos” y con un aspecto más rocoso.

Nuestro estado anímico ira en aumento (no creeremos que después de tanto tiempo podamos llenar el plato de pasta hasta arriba, jejejej). La calidad del sueño aumentara. Toda esta mejora dará como resultado, además, un aumento de rendimiento deportivo, es decir, seremos capaces de tolerar más intensidad y volumen en nuestros entrenos.

Si analizáis la situación, es una espiral productiva positiva, pues al aumentar la capacidad prestativa, aumentará el gasto energético, lo que nos llevará a… venga amigos, intentad adivinarlo ¡exacto! Comer más. Y comer más nos llevará a mejorar nuestro entorno hormonal, anímico, a entrenar más, y así sucesivamente. Esta situación “anabólica”, sería parte de la explicación al fenómeno casi paranormal de que al final de la preparación nos marquemos récords personales en el gimnasio y estemos ingiriendo más kcal de las que estábamos ingiriendo en la etapa de volumen. De hecho, el mismo Roberto explica que ha experimentado estás dos genialidades en sus preparaciones. No sé a vosotros, pero a mí “me explota la cabeza”.

El gran día

Por fin llegó el momento. El día de la competición. En esta parte del artículo es donde saldrá mi vena más filosófica. Paraos y pensad un momento. Con la mano en el corazón ¿creéis que toda la preparación descrita anteriormente y el tiempo que conlleva, merece la pena con el simple y único objetivo de subirnos un día a una tarima con el cuerpo prácticamente desnudo para que se nos valore y nos pongan una medalla o, en el mejor de los casos, nos den un trofeo y un cheque de 300€ que no nos da ni para la compra de un mes?

Como todo en la vida, el camino es la recompensa. Cuando conseguimos algo que llevamos anhelando tiempo, pronto llega el vacío. Entones lo que queda es el esfuerzo, la constancia, la perseverancia… Y estas se quedan con nosotros. Forjan nuestra persona, nuestro carácter. Y sin darnos cuenta, nuestro destino. 

Amigos míos, si conseguís llegar al día de la competición con las bases que se enseñan en ECN, disfrutando de cada sencillo logro, de cada día de la preparación, de cada fase, siendo conscientes en cada momento de lo que os está pasando, estando “DESPIERTOS”. Si lo habéis hecho como el gran maestro Amorosi enseña, lo podréis corroborar por que el día de la competición todo lo exterior a vosotros os dará igual.

Tendréis la autoconfianza suficiente de saber que habéis cumplido con vuestra misión, y que el resultado que se obtenga sea cual sea, no cobra la más mínima importancia en comparación con los beneficios obtenidos durante el camino transitado hasta este momento. Subiréis a la tarima, sonreiréis en cada momento, luciréis grandiosos, plenos, gigantes, estaréis presentes en cada momento, animareis a vuestros compañeros, esos compañeros que sabéis que merecen vuestro reconocimiento pues para estar donde están han pasado el mismo camino que vosotros. Si habéis conseguido entender todo bien, el día de la competición quedará grabado en vuestras retinas para siempre.

Reflexiones y agradecimientos

Algunos seréis escépticos de cuanto he contado hasta ahora, y hacéis bien. No debéis creeros nada, comprobadlo por vosotros mismos. Aun así, no me sentiría con la capacidad de exponer este artículo con la contundencia y especificación ejercida en el mismo, si mi persona no hubiese sido el laboratorio de pruebas de todo lo expuesto. Mi nombre es Antonio Luis Benavides Jimenez, conocido en IG como antonio.go.fit.

Todo lo relatado anteriormente, trata de mi propia experiencia. Tras encontrarme con Roberto Amorosi, decidí comenzar con su método. Pasó el tiempo y con él, el momento de avanzar en el camino, lo que me llevó a primero afiliarme al Club Vip ECN donde permanezco desde el año 2018, seguidamente, a realizar la formación de Experto en Culturismo Natural y, por último, participar como competidor de la WNBF 2021. 

No tengo más remedio que agradecer infinitamente a mi maestro, mi mentor, Roberto. Gran parte de lo que soy se lo debo a sus enseñanzas. En mí, he aplicado todo lo que el enseña y ello me llevó entre otras cosas a conseguir en mi primer año como competidor en la Categoría Middleweight de la WNBFSPAIN 2021 un 4º puestazo compartiendo tarima con atletas de la talla de José “tucocachnatural” actual elite coach de la ECN, Ángel 7 Real, o Sergio Blanco “serge_whiteman_wnbf_pro”. Pero ni de lejos, lo mejor de la preparación ha sido el magnífico resultado en la clasificación. “Lo bonito es el camino”. 

Preparación para entrenar

Las enseñanzas del gran maestro, han sido un detonante en mi vida. Otro de los motivos por los que tengo que estarle eternamente agradecido es por haber creado la gran comunidad que es el movimiento del culturismo natural. Gracias a esta comunidad he podido conocer a grandes personas alineadas con mi forma de ver este maravilloso deporte. Entre estas personas se encuentra mi apreciado y sabio amigo, Pablo Pérez conocido en IG como pablo_smartlifting. Mi segundo mentor.

Actualmente docente de la ECN, siendo el encargado de impartir el bloque de powerlifting de la certificación de Experto en Culturismo Natural. Pablo fue la persona en la que deposité mi confianza durante una parte de mi preparación, ya que, a pesar de disponer de conocimientos suficientes como para poder prepararme yo mismo, prefería tener una visión objetiva externa para evitar la subjetividad de uno mismo, condicionada para más inri por el estado en el que nos encontramos durante la misma. Con él, he adquirido un nuevo elemento que a día de hoy cobra la misma importancia si no más que el desarrollo físico a través del deporte, y este es, el desarrollo emocional y personal. Eternamente agradecido a ti también Pablo.

Ejercicio

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 “El Guerrero Pacífico”

Escuela de culturismo natural

Antonio en el 2010

Entrenamiento

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Estudiante Experto en Culturismo

Estudiante Experto en Culturismo

Este es un artículo escrito para el examen final del curso de Experto en culturismo natural

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