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Soy Ectomorfo o… un «Panoli»

Articulo de Paolo Evangelista 

Traducido por  Luca Raffaele para comoponerseenforma.com

Hay un momento en el que el usuario medio de los gimnasios es consciente de la existencia del llamado somatotipo. Entonces comienza a decir cosas como «Soy ectomorfo, por eso no crezco» o «Soy endomorfo en las piernas y mesomorfo en el pecho» o tonterías similares. Todo esto es el equivalente de «Tengo el deltoides lleno de fibras rojas porque puedo hacer 10 repeticiones y recuperar bien».

Se trata de una de esas situaciones en las que se manejan conceptos complejos sin haberlos comprendidos, y se llegan a generar auténticas leyendas urbanas. Siento parecer el típico «sabelotodo», pero, a mí, ciertas clasificaciones despersonalizadoras no me gustan.

He hecho una búsqueda y esto es lo que he entendido.

LA INCOMPRENSIÓN DEL SOMATOTIPO

En este pseudo-artículo primero quiero describir qué es un somatotipo y por qué se inventó, explicar por qué es erróneo para mí poner modelos de referencia y por qué, en mi opinión, el somatotipo tiene limitaciones significativas. Por último, voy a hablar un poco del «hardgainer” clásico.

El hombre para comprender bien las cosas necesita simplificar fenómenos complejos: con ello puede, de alguna manera, dominarlos. Por lo tanto, a lo largo de los siglos (siglos!) se han hecho intentos, teorías, propuestas y se han inventado formas de clasificar a los seres humanos.

Un ejemplo de clasificación es la escala de distribución de los seres humanos a través del Índice de Masa Corporal o IMC (peso dividido por el cuadrado de la altura en metros):

18,5-25 – normo peso

25-30 – Sobrepeso

30-40 – obesos

40 – obesidad severa

La enorme variabilidad de los seres humanos se reduce a 5 clases. Pronto se hace evidente la ventaja de esta escala: el estado de salud de una persona se puede identificar de forma rápida y no invasiva. Las estadísticas muestran que el aumento de IMC se correlaciona con un mayor riesgo cardiovascular, obesidad, colesterol alto… y todos lo que sabemos.

Reduzco la complejidad de tal manera de poderla gestionar. Sin IMC, sería necesario, no sé… hacer análisis de sangre para cada sujeto individual; es decir, un método que tiene más en cuenta la individualidad, pero que es más caro y más invasivo. Sin embargo, observamos que incluso en este caso se partiría de la aceptabilidad de los valores de los análisis: todos los hombres son «iguales» si se encuentran dentro del rango de validez de los valores de la sangre.

También es importante tener en cuenta que todas las simplificaciones tienen limitaciones en el sentido de que, cuanto más el tema se desvía de la estadística de referencia, menos será posible hacer una correcta clasificación. El IMC falla miserablemente para personas muy musculosas y con poca grasa. Por ejemplo, peso 84,5 kg de 175 cm de altura, mi IMC es de 27,6, cifra que me clasifica  como una persona con sobrepeso, cuando en realidad no lo soy. En cambio, si utilizo el BSI (Bin of Shit Index), las cosas podrían ser diferentes… No tendría sentido para mí implementar la misma estrategia que una persona con sobrepeso. El IMC es equivocado pero mis análisis, no.

Conocer los límites de un sistema de clasificación es esencial. Así que, cuando oigáis la palabra «somatotipo», debéis tener en cuenta lo que estamos hablando y, por supuesto, sus limitaciones.

(Ahora comienzo a entrar en tierra casi desconocida para mí,  así que, quien sea especialista, que tenga misericordia y, quien no lo sea, que no piense que soy un experto en embriología)

En 1940, Sheldon, un psiquiatra americano, presentó una clasificación de los seres humanos en base a la suposición de que cada persona tiene tres componentes, que se derivan directamente de cómo se haya desarrollado en la fase embrionaria. Las células embrionarias, de hecho, cuando empiezan a diferenciarse se dividen en tres «capas»: el endodermo, de donde provienen todos los órganos internos, las vísceras, la grasa visceral. El endodermo caracteriza el componente endomórfico (endomorfismo) de la persona, su capacidad para ganar o perder grasa). El mesodermo, de donde proviene el aparato esquelético y muscular; este caracteriza el componente mesomórfico (mesomorfismo) de la persona, su capacidad para ganar o perder músculo). El ectodermo, partir del cual provienen la piel, el sistema nervioso, los vasos sanguíneos; este caracteriza el componente  ectomórfico (ectomorfismo) del individuo, es decir su «delgadez».

Sheldon introdujo para cada componente una escala de 1 a 7, siempre en el orden ecto-meso-endo. Por lo tanto, cada individuo se caracteriza por tres números, que definen lo que se llama el somatotipo, una cuantificación de la forma y la composición del cuerpo actual.

Los estudios se llevaron a cabo sobre una muestra de 4000 estudiantes varones y, más tarde (en 1954), se publicó un «Atlas del hombre» con un análisis de 46.000 hombres entre 18 y 64 años de edad, de todas las clases sociales. Esto es para dar una idea de la inmensidad de la obra.

La idea básica era averiguar la relación entre estos tres números y definir con precisión el somatotipo y rasgos psicológicos y físicos. Los banalizo todos con un espejo sintético:

El endomorfo: rechoncho, divertido, perezoso, alegre, extrovertido, fácil de transmitir emociones.

El mesomorfo: poco introspectivo, dirigido a la acción, decidido, enérgico, dinámico.

El ectomorfo: cerebral, introvertido, nervioso, tímido.

Parece evidente que, si esta clasificación puede funcionar en muchos casos, en muchos otros, falla. Pero no tenemos el conocimiento para entender plenamente este enfoque y estamos sólo a lo que se lee aquí y allá. Así que, por favor, no hagáis juicios de valor, sino concentraos en el propósito: sería muy interesante poder relacionar ciertos rasgos físicos con rasgos psicológicos, con enfermedades, con desviaciones, con enfermedades.

Por lo tanto, hay personas que estudian todo esto, estadísticas y todo lo demás. También está claro que es muy probable que un endomorfo puede tener un IMC alto, por lo que es estadísticamente plausible que un endomorfo puede tener un mayor riesgo cardiovascular debido al aumento de la grasa.

Sheldon era psiquiatra y estaba buscando una manera de relacionar el somatotipo, una expresión del cuerpo físico y el temperamento de varios individuos. Estas teorías hoy han sido rechazadas y superadas. Por ejemplo, una conclusión de algunas de las teorías basadas en la idea de Sheldon fue que los mesomorfos eran más propensos a actitudes criminales. Todo ello entonces se prestaba muy bien a pequeños discursos particulares sobre razas y en la superioridad de uno sobre otro. Al final, el movimiento crítico en contra fue imponente y las 4000 fotografías utilizadas para el primer análisis fueron destruidas.

Hay estudios para determinar el somatotipo de los atletas de diversas disciplinas (incluyendo el culturismo), otros para relacionar el somatotipo con diversas enfermedades y otros para entender cómo evoluciona el somatotipo en el crecimiento de los adolescentes. He encontrado un estudio que analiza el somatotipo de las personas con síndrome de down. Importantes son los estudios que correlacionan el somatotipo al bienestar de los diversos pueblos, es decir como los cambios en el cuerpo en función de la disposición social y económica.

Si bien la parte psicológica de este planteamiento está descartada, la que  se relaciona con la composición corporal está floreciendo, aunque tenemos un montón de datos y mediciones.

En el mundo del deporte, por lo tanto, el somatotipo tiene valor. Simplificando, podemos decir que cuanto más mesomorfo sea uno,  más aptitudes se tendran en el deporte, ya que la estructura esquelética y muscular consigue un desarrollo mejor. Cuanto más ectomorfo se sea, menos desarrollo se tendrá, porque la estructura es delgada y soporta mal grandes cargas de trabajo. Del mismo modo para aquellos que son endomorfo, dada la creciente grasa corporal y no muscular.

Es evidente que nadie es «puro» en un tipo, por lo que un endo-mesomorfo o meso-endomorfo seguirá teniendo aptitud para el deporte ya que no acumulará grasa y tendrá más musculo. Ahora viene la típica simplificación de gimnasio: el ectomorfo es el menos afortunado del grupo.

Si continuamos simplificando, advirtamos que hay esquemas que explican, para cada uno de los tres tipos, cual sería el entrenamiento más adecuado, incluso cuántas series y repeticiones óptimas para cada somatotipo. No estoy de acuerdo con este enfoque, creo que es una manera simplista de hacer frente a un problema complejo: hay que entrar en detalles sobre la forma de calcular el somatotipo.

COMO CALCULAR EL SOMATOTIPO

A diferencia de algunas teorías sobre el entrenamiento defendidas durante años, el mundo científico pone sus conocimientos a un continuo análisis: una de las muchas críticas al método de Sheldon fue la metodología utilizada para conseguir los coeficientes del somatotipo: el uso de las fotografías de los sujetos en posiciones estándar. Así que, en 1967, otros dos científicos, Heath y Carter, determinaron un protocolo objetivo, medible y repetible para determinar el somatotipo. Aquí íbamos: quiero describir por qué mi propuesta (¡ah…!, se puede leer el original en www.somatotype.orgdonde se puede descargar el método manual):

Es necesario medir adecuadamente las siguientes magnitudes:

Altura del sujeto

Peso

Pliegue del Tríceps

Pliegue Subescapular

Pliegue supraespinal

Pliegues gemelos

Determinación de mesomorfismo

Diámetro húmero derecho

Diámetro del fémur izquierdo

Circunferencia del brazo derecho

Circunferencia de la pantorrilla derecha

Con los pliegues del cuerpo, que son medidas relacionadas con la grasa corporal, se determina el coeficiente de endomorfismo

Con las longitudes y circunferencias de los miembros, que son medidas relacionadas con la masa muscular y esquelética, se determina el coeficiente del mesomorfismo (se restan los valores de los pliegues para tener magnitudes relativas de los músculos y los huesos, al neto de grasa).

Con la altura y el peso cuerpo (medidas relacionadas con «delgadez»), se determina el coeficiente de ectomorfismo.

El método es absolutamente preciso y estandarizado, y cada medición se describe a fondo en los métodos y los medios a utilizar. El cálculo se basa en fórmulas derivadas de las estadísticas, a su vez determinadas por los estudios codificados. El manual oficial para hacer este juego es de 25 páginas y es un documento clave en la comunidad científica internacional. Por tanto, la determinación del somatotipo es un protocolo «científico», no sólo en el sentido habitual, pero justo en el significado correcto de la palabra.

Una vez que hayáis determinado vuestro somatotipo, es posible colocar los 3 números en un gráfico cartesiano. 3 números están asociados con las coordenadas de un punto en el espacio, pero los gráficos tridimensionales no gustan porque en papel no salen bien; por lo que se recurre a una transformación (que os ahorraré) para construir una representación bidimensional y conseguir así un gráfico muy bonito y visual. Os recuerdo, si encontráis el PT que utiliza grandes palabras absurdas y saca este gráfico, tenéis que preguntarle lo que está representado en las diferentes escalas. Si no sabe… es solo uno que repite como un loro.

 

Fuerte, ¿no? Los 3 numeritos se colocan en este gráfico, cuanto más cerca estemos de la parte superior del triángulo hinchado y más uno de los personajes es más acentuado. Abajo a la izquierda van los gordos y, abajo a la derecha, los delegados; y en la parte superior central hay los musculosos.

Si os fijáis en los pequeños números, hay un vínculo entre ellos, en el sentido de que cuanto más ectomorfos sois, menos endomorfos y mesomorfos seréis, si bien sevpuede ser muy mesomórfo y muy endomorfo a la vez. En la práctica, es imposible ser a la vez muy delegados y simultáneament muy gordos (por supuesto), pero también muy delgado y musculoso (la ectomorfia está vinculada a la relación entre la altura y la raíz cúbica del peso); por lo tanto, quien es delgado/seco pesa poco en relación a la altura.

Por el contrario, se puede ser muy musculoso y muy gordo; de hecho, hay números fuera del triángulo de referencia.

Los coeficientes comienzan en 1 porque, Sheldon afirmó que es imposible que un ser humano tenga ausencia total de un componente (ya que estos se derivan de la estratificación del embrión y siempre hay las 3 capas).

La escala de referencia de cada coeficiente es el siguiente:

1-2,5 – baja

3-5 – moderada

5,5-7 – alta

También son disponibles valores > 7 y el valor 0.5

El punto central, que corresponde al 4-4-4 y 3-3-3, representa el equilibrio completo de las componentes y se llama fantasma, ya que es casi imposible para un ser humano presentar un somatotipo tal. Las categorías estándar son 12, si se excluye el fantasma y tienen nombres como mesomorfico-endomorfo, ectomorfo equilibrado, ectomorfico-mesomorfo y así sucesivamente. Son relativas a la influencia mutua de los diversos componentes.

Hasta aquí hemos descrito el método. Con el fin de apreciarlo plenamente y «dominarlo», debemos conocer sus límites. Pongámoslo de esta manera: el somatotipo es una herramienta, una herramienta, como diría Charles Staley.

Me gusta usar la comparación con una sierra, que evoca bien imágenes de horror-splatter. Incluso una motosierra es una herramienta, con enormes beneficios para serrar ramas, para hacer leña. No creo que nadie la usase para cortar un pollo asado o para rallar queso. Cada herramienta tiene una utilización específica. Utilizarla para usos no adecuados puede es absolutamente desastroso.

La primera consideración que se debe hacer, sin ir más allá es la siguiente:

¿VOSOTROS, habéis hecho una medida de este tipo? Porque, si no lo habéis hecho, decir «Yo soy…» es absolutamente un sin sentido. Esto, os lo tenéis que meter en la cabeza: vosotros estáis haciendo hipótesis; pero ya que no disponéis de una cuantificación exacta, ¿qué consideraciones podéis hacer? Tal vez acertáis o tal vez no.

Decir, por lo tanto, «soy mesomorfo en la recuperación y ectomorfo en el aumento de masa muscular» es equivalente a «Creo que mido 190 cm» cuando medís solo 168 o «Le gusto a Angelina Jolie» cuando en la agenta del móvil tenéis 3 números de teléfono y solo uno es de una mujer: vuestra madre.

Cuidado: estáis utilizando palabras sin dominar el significado. Por lo tanto, podéis utilizar «delgado» y «gordo» en lugar de las más pomposas «ectomorfo» y «endomorfo». Os invito a reflexionar sobre este punto.

EJEMPLOS REALES

La segunda consideración es que los frecuentadores del gimnasio tienen referencias absolutamente incorrectas. Incluso en muchos sitios webs hay ejemplos de somatotipos tomadas del culturismo. Del tipo… “Yates era endo-mesomorfo mientras Levrone era mesomorfo puro” (lo juro, lo he visto…).

Esto es incorrecto. Los 3 se salen del somatoplot por arriba del mesomorfismo

Esto son TONTERIAS. Los culturistas profesionales son, para usar un término muy Marvell, absolutamente meta-humanos. Una persona que en competición es HP + 25 al 3% de grasa no es natural. No son discursos moralistas sobre el doping, sino simples constataciones. Estas personas totalmente mesomorfas con ojos azules, un 1-7-1 y más allá.

Por lo tanto, debéis depuraros de estos modelos de referencia. Os propongo algunos mucho más creíbles. Los podéis encontrar en el sitio web FIDAL, gente que hace atletismo.

Andrea Bettinelli foto Omega/Colombo Giancarlo

En la foto un ecto-mesomorfo o meso-ectomorfo, bueno… seguro que es flaco flaco. Andrea Bettinelli, salto de altura de 2 metros y 30 centímetros. Mide 194 cm y pesa 82 kg. Es un HP-12. Chicos… si este escribiera sus medidas en un foro, sería considerado un enclenquista profesional.

Nunca he visto de cerca un atleta así, pero he conocido personas con 2.15 y 2.20 y puedo hacer una comparación.

Scuderi Francesco 100mt foto Omega/Colombo Giancarlo

Como mesomorfo puro elegí Francesco Scuderi, que hace los 100 metros en 10 «19. Mide 168 cm de 68 kg de peso, con HP + 0. Una vez más, sería para» nosotros «absolutamente normales, pero solo porque nos viene a la mente Coleman y el resto del circo mediático. Un HP + 0 con la justa grasa corporal es la meta para la masa mínima en el gimnasio.

Si creéis lo que leéis sobre los mesomorfos, un 100metrista de este nivel no puede que serlo. Fibras rápidas, explosividad, dinamismo, adrenalina.

Paolo del Soglio

Como endo-mesomorfo (ciertamente más meso que endo) elegí Paolo Dal Soglio, 21 metros y 3 centímetros en el lanzamiento de peso, 190 cm de altura y pesa 125 kg, HP + 35. ¡Vaya! HP + 35, pero si nos fijamos en la imagen no es tan irreal como Rhul: es supermasivo, pero está cubierto por una buena cantidad de grasa corporal, como es normal en un ser humano como este.

Como podéis ver, estos son algunos modelos a seguir, no los que se ven en Flex, Musclemag, etc. Por favor, os pido que reflexionéis, las revistas de culturismo tienen la capacidad de distorsionar la realidad, lanzando mensajes erróneos como el mundo de la moda con modelos de 25 kg.

Sí, de acuerdo: es un juego, pero hay estudios sobre muestras relevantes que sitúan el tema bastante bien. En este punto, se podría decir lo siguiente: «Los culturistas son mesomorfos», «corredores de maratón son ectomorfos», «levantadores de potencia son endo-mesomorfo.» Justamente. Verdad. Pero en este punto hay un salto lógico y peligroso en todo esto: «Para ser culturista, tengo que ser mesomorfo»; o peor aún es lo que nos interesa: «soy ectomorfo: nunca voy a ser culturista.»

Repito: la conclusión es «soy ectomorfo: nunca voy a ser culturista», que, como la dice McRoberts «es una persona con hardgainer«. Ten en cuenta que esta es la esencia de todo.

¿Pero qué es realmente lo que mantiene el somatotipo? ¿Tiene sentido PARA MÍ, que voy al gimnasio como un aficionado? ¿O me fijo en cosas que no tienen relevancia, poniéndome en un rincón para recibir golpes y ya está?

Veamos el verdadero gran límite del somatotipo. Sheldon basa su teoría en el hecho de que el somatotipo es morfofenotipológico. Fácil, ¿verdad? Lee la palabra otras 3.000 veces y dila en una pizzería, y causarás una gran impresión.

Breve explicación: heredamos de nuestros padres unas características a través de los genes. El patrimonio genético se llama genotipo. Aquello que los genes crean se llama fenotipo. En otras palabras, en los genes está escrito que vais a llegar a 180 cm: vuestra altura de 180 cm es el fenotipo de su herencia genética, la manifestación de los genes. Sheldon, por lo tanto, afirma que el somatotipo era algo inmutable, porque era la manifestación de los genes de una persona. Esto era necesario para correlacionar el somatotipo con los perfiles psiquiátricos. Pero, en cambio, aunque hay una base genética obvia, el somatotipo cambia con el tiempo.

Si vosotros engordáis o perdéis peso, os movéis de un endomorfo a ectomorfo y viceversa; si hacéis pesas y dieta y después os hacéis sedentarios pasando a la poltrona a ver la TV, cambiares de mesomorfo a endomorfo, y así sucesivamente. En la adolescencia el somatotipo cambia brutalmente.

Para evitar este problema habría que considerar lo que es verdaderamente inmutable en el interior del organismo. Lo sé…: el ancho clavicular, la longitud de los fémures, el perfil de las fibras musculares, el sistema hormonal y así sucesivamente. El problema es que no existen estudios al respecto; así que tenemos que «a contentarnos» con el somatotipo puro y duro.

En otras palabras, en los años 40 solo se podía detectar formas musculares; el Sheldon de hoy inventaría un somatotipo basado en otras variables, de acuerdo con los conocimientos actuales. Tal vez introducir la cantidad de testosterona libre o los niveles de la hormona tiroidea. Sin embargo, se tendrían una determinación del potencial genético mejor.

EL FENOTIPO

Hay una característica del fenotipo que es interesante: está influenciada por el medio ambiente. El fenotipo es básicamente un potencial genético que se realiza. Para que esto suceda, es necesario un entorno en el que se pueda manifestar, con las estimulaciones adaptas. Si en los genes está escrito que tenéis el potencial para llegar a 180 cm, pero estáis desnutridos, seréis siempre altos, pero quizás 175 cm.

Entonces refiriéndonos a lo que hemos hablado antes. Está claro que un 100metrista es mesomorfo; pero lo consiguió gracias a alcanzar su potencial. Nadie lo selecciono porque era mesomorfo, tal vez no lo parecía ni siquiera de pequeño.

Ahora enfrentamos el problema de quién va al gimnasio. En el culturismo no hay selección, todo el mundo lo puede hacer, a cualquier edad y sean quienes sean. En su inmensa fuerza, pero también en su mayor debilidad, debido a la falta de una medida de referencia lleva a no tener ningún tipo de selección.

En el gimnasio si consigues algo, eres automáticamente un experto en esa cosa. Tal vez has conseguido 3 en una escala de 0 a 100; pero el hecho de haber logrado algo te hace pensar también como entendido en ese «algo». Así, nacen teorías y mitos. En la pista…, no. Si mejoras de 11 «8 – 11» 6 en los 100 metros sigues siendo lento y punto. Si en el gimnasio pasas de 95 kg a 100 Kg de levantamiento en Press de Banca, te sientes con derecho de afirmar que funciona tu forma de entrenar.

 

Tomemos el clásico delgado que nunca ha hecho nada, el punto amarillo en el gráfico arriba. Su somatotipo es puramente ectomorfo, pero ya que representa una imagen «única» de la forma del cuerpo, nadie puede, en principio, saber lo que pasará con este tipo, que potencial tendrá, qué está escrito en su genoma.

Por ejemplo, puede engordar aumentando endomorfismo, bajar de peso y aumentar masa muscular, engordar y seguir aumentando masa muscular (ruta roja) o puede aumentar levemente su masa muscular, pero no mucho, manteniéndose básicamente delgado (ruta azul).

Con conocer solo el somatotipo no es posible establecer el potencial del individuo en cuestión y solo el medio ambiente y los estímulos que recibirá permitirán determinar cuál es el potencial. Porque, exactamente, el somatotipo es un fenotipo, una manifestación de los genes.

Por esto me quedo perplejo cuando oigo cosas como «Soy Hardgainer: a los 16 años estaba delgado, entrené a muerte; entonces encontré… (pon lo que quieras), y, ahora a los 23 años, peso 90 Kg». A los 16 años, estás creciendo, tu somatotipo cambiará. Es gracias a ti si ahora pesas 90 kg ¿o simplemente hubiera llegado igual?

Tomemos el clásico delgado que nunca ha hecho nada, el punto amarillo en el gráfico arriba. Su somatotipo es puramente ectomorfo, pero ya que representa una imagen «única» de la forma del cuerpo, nadie puede, en principio, saber lo que pasará con este tipo, que potencial tendrá, qué está escrito en su genoma.

Por ejemplo, puede engordar aumentando endomorfismo, bajar de peso y aumentar masa muscular, engordar y seguir aumentando masa muscular (ruta roja) o puede aumentar levemente su masa muscular, pero no mucho, manteniéndose básicamente delgado (ruta azul).

Con conocer solo el somatotipo no es posible establecer el potencial del individuo en cuestión y solo el medio ambiente y los estímulos que recibirá permitirán determinar cuál es el potencial. Porque, exactamente, el somatotipo es un fenotipo, una manifestación de los genes.

En realidad las 3 fotos son de la misma persona : Roberto Amorosi

Por esto me quedo perplejo cuando oigo cosas como «Soy Hardgainer: a los 16 años estaba delgado, entrené a muerte; entonces encontré… (pon lo que quieras), y, ahora a los 23 años, peso 90 Kg». A los 16 años, estás creciendo, tu somatotipo cambiará. Es gracias a ti si ahora pesas 90 kg ¿o simplemente hubiera llegado igual?

Un ectomorfo. Puede permanecer así, o al menos un poco «más musculoso” (ruta azul) o adelgazar mucho para luego volverse musculoso (ruta verde).

¿Cuántas veces has visto u oído hablar de historias similares, de aquel gordo (tal vez de joven) que luego adelgaza a lo bestia para luego llegar a hacer pesas y convertirse en músculo? ¿Habéis notado entre otras cosas que la persona que era gorda y adelgaza tiene las mismas actitudes de las mujeres en comparación con el peso? El miedo de pesar más, incluso si son músculos que empujan desde abajo y alteran positivamente las formas.

Así, el somatotipo del gordo es influenciado por el medio ambiente, ya que el entorno puede determinar la aparición de ciertas características si están presentes. En la práctica, algunos están gordos y no logran bajar de peso porque la leptina no funciona bien o tiene hipotiroidismo o lo que quieras, o quien engorda porque come en el McDonald y esconde pan con Nutella detrás de una hoja con el escrito «síndrome metabólico”.

Estos dos ejemplos deberían dejar claro que el somatotipo es sólo UN componente que os describe. Está relacionado con vuestro potencial, pero ciertamente no es una representación completa. Como se ha dicho, sería mejor otro cálculo del somatotipo.

La masa de personas que se acercan al mundo de los gimnasios se mueven en un entorno (aunque grande) del fantasma: un poco gordos o un poco delegados. Obviamente, hay excepciones, y todo el mundo conoce un primo de un amigo que tiene un tío fuerte, ¿no?

Sin embargo, ya que no hay ninguna selección en los tipos de físicos de los principiantes que se ven en el gimnasio, en realidad están indiferenciados en la zona inferior del diagrama. Solo el tiempo y el entrenamiento inteligentes permitirán que estas personas puedan expresar su potencial y entonces su somatotipo se grabará completamente. Pero solo entonces.

Hacer cálculos dos horas después de poner los pies en el gimnasio es una tontería como intentar un maximal de sentadillas. ¿Crees que tiene sentido hacer un maximal de sentadilla en el comienzo de la «carrera»?

Tenéis que establecer, con gran serenidad, si sois hardgainers o menos. Algunas personas lo son: lo siento, pero es así. Estas personas no pueden aspirar a conseguir lo que les gustaría. Fijaos en la frase: lo que les gustaría. En general la insatisfacción nace de la distancia que existe entre el objetivo que os habéis establecido y vuestra situación actual.

Algunos están delegados y no les importa para nada, por eso están tranquilos. Algunos están delegados, pero no está tranquilos, porque le gustaría tener otro físico. Bueno, en estos casos, chicos, es justo luchar para mejorar, pero necesitamos la serenidad dada por un análisis interno.

CONCLUSIONES

Lanzo algún concepto que conviene razonar. ¿Quién es «Hardgainers«? No se puede dar una definición precisa, ni aconsejar un análisis o lo que sea. Tal vez serviría, pero creo que al final hay métodos indirectos plausibles. Para mí, para que alguien sea  hardgainer:

Debe tener más de 22 a 24 años. El desarrollo esquelético / muscular debe ser completo, el equilibrio hormonal debe ser estable. Es inútil que el jovencito de 17 años hable sobre cómo ha obtenido milagros.

Debe haber estado entrenando con regularidad durante al menos dos años. Me refiero a una persona que ha intentado un poco de todo, tal vez equivocándose o cosas descaradamente ilógicas, pero lo ha dado todo constantemente, 2-4 veces a la semana. Los dos años son necesarios para la ciclicidad de ciertos ritmos biológicos. Por lo general, el segundo año se obtiene una clara mejora también rehaciendo exactamente los mismos entrenamientos. Si uno entrena 1 vez al mes o dos meses todos los días y luego dos meses cero, no hace parte del jueguecito.

Los resultados alcanzados en términos de fuerza son «pobres». La fuerza máxima es algo fácilmente cuantificable. La persona promedio en dos años de pesas alcanza entre 80 y 90 kg de press de banca. De manera equivalente 110-120 de sentadilla y 150-160 de peso muerto. Entonces… digamos 40 kg de bíceps con barra, 50 Kg press militar de pie, 10-12 dominadas. Eh… estoy inventando números plausible. Aunque hay personas que aumentan de masa muscular con dificultad, el hardgainer se identifica por una deficiencia en las cargas además de estar delgado o gordo.

Quién está en esta condición, no está dotado. Fin del juego. No levantará nunca 250 kg de peso muerto. Después de todo, nunca voy a tener la mirada de hielo de Paul Newman en «Bully», incluso si me pongo lentes azules y hago un curso para aprender a fumar como hace él.

Volvemos a la insatisfacción: hay personas no dotadas que, literalmente, venderían su alma al diablo para poder conseguir algo. «Oh, pero exageras…». Tal vez, pero cuando leo «Levando 110 kg de  press de banca» o «He ganado en el gimnasio  a ese tío enorme que siempre me había tomado el pelo» confirmo que existen estas personas.

¿Qué tienen que hacer estas personas? Simple y cruelmente al mismo tiempo: aceptar su condición y no luchar contra adversarios inexistentes. Queridos chicos, al mundo no le importaís nada vosotros y ni vuestra mala genética. Para «el musculoso» vosotros sois inexistentes, no es que, precisamente, piense cada minuto en vosotros… Sois vosotros los que tenéis siempre en vuestra mente lo mismo mientras nuestro amigo piensa en las facturas que debe pagar.

¡Serenidad! La aceptación de los propios límites implica el reconocimiento de nosotros mismos, y es el primer paso para SUPERARLOS.

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